martes, 14 de octubre de 2008
Labores de octubre
A mediados de octubre, si no ha dado tiempo de trasplantar algún árbol perteneciente a este grupo, lo dejaremos para el año siguiente y, entonces, será uno de los prioritarios a trasplantar.
Así sin perder el ritmo, a mediados de octubre dejaremos de trasplantar los árboles de hoja perennes y coníferas, y comenzaremos con los árboles de climas templados y tropicales (olivos, ficus, etc).
La naturaleza de estos árboles permite que se trasplanten cuando la temperatura es algo más templada.
Cultivo
Abonar con normalidad todos los bonsai.
En el casi de semillas y esquejes, este abono seria suave.
proporcionar micro elementos: sobre todo hierro y magnesio.
La carencia de estos dos micro elementos produce rápidamente síntomas de clorosis (las hojas se vuelven de color amarillo).
Hay que estar alerta respecto a las enfermedades.
Operaciones
Acabar de trasplantar las persistentes anchas y coníferas.
Empezar a trasplantar los árboles de clima templado y tropicales.
Equilibrar la brotación; seleccionar los brotes, pinzar los árboles en fase de refinamiento y podar en verde de los árboles en formación para frenar las zonas más vigorosas, en beneficios de las más débiles.
Vigilar la aparición de malas hierbas, eliminandolas antes de que sean una plaga.
El alambre puede empezar a clavarse en aquellas ramas que más estén creciendo.
Seleccionar los frutos que permanecerán en el árbol, en los bonsai que ya hayan cuajado (manzano, pyracantha, crategus, etc).
Ralear o seleccionar los brotes de flor que llegarán a abrirse en rododendros, azaleas, etc., dejando un máximo de dos yemas florales.
No es el mejor momento para:
Frenar el crecimiento en tronco o ramas que queramos engrosar (en bonsai en formación).
Pro tanto, no suprimiremos; ramas, brotes, hojas, etc, en estos bonsai.
viernes, 12 de septiembre de 2008
Higuera, parte 2
Abonado:
Desde la brotación hasta final de verano (septiembre en el Hemisferio Norte) hay que regar cada 15 días con abono líquido para bonsái.
No abonar un árbol trasplantado, hay que esperar a que brote.
Poda:
Dejaremos crecer las ramas durante todo el periodo vegetativo y acortaremos los brotes del año hasta 2 ó 3 hojas durante el final del verano, cuando la rama haya alcanzado las 6-8 hojas. Así conseguiremos que las ramas y hojas maduren los suficiente y produzcan nuevas yemas e incluso higos.
No obstante, si la distancia entre las hojas fuera muy grande, deberíamos pinzar antes (cortar las puntas), sin esperar al final del verano para no aumentar demasiado la distancia entre las yemas y, por tanto, entre la nueva ramificación.
Como las hojas son alternas, tendremos en cuenta la dirección que tenga la yema que nace de la primera hoja de la rama tras la poda, de tal forma que siempre podaremos por encima de una hoja que tenga una yema hacia el exterior de la copa.
Cuando la herida se haya curado y secado parte del trozo que habíamos dejado tras la poda, en un par de meses o tres, eliminar el muñón con una tenaza cóncava a ras del tronco y volver a sellar con pasta. Aún así, es posible que la herida nunca termine de cubrirse totalmente con nueva corteza.
Para que sus hojas tengan un tamaño más reducido, se deberán pinzar en verano, simulando un falso otoño.
En muchas ocasiones, para conseguir unas hojas más pequeñas, basta con eliminar las hojas de mayor tamaño, en verano. Eliminar las yemas terminales, la de la punta, para forzar la brotación de yemas laterales y aumentar la ramificación de la rama.
Alambrado:
La colocación de ramas mediante el alambrado puede realizarse entre el final del invierno y el principio de la primavera, justo antes de que hayan brotado las hojas y con cuidado de no dañar la corteza.
Es recomendable no regar el día anterior al alambrado.
No obstante, debido a la delicadeza de su corteza y a la fragilidad de sus ramas, es preferible utilizar como técnica de modelado la poda.
Trasplante:
Las plantas jóvenes se trasplantan cada 2 años, las de mayor edad cada 3-4 años, a ser posible en primavera, antes de la nueva brotación.
Durante el trasplante conviene sanear bien cualquier parte de raíces podridas y podar la ramas no deseadas para reducir su copa.
Entre la poda de ramas y el trasplante (o viceversa) debería existir un intervalo mínimo de tiempo para no acumular demasiadas operaciones agresivas a la vez, por ejemplo, 3 semanas.
Es conveniente proteger el árbol después del trasplante durante un par de meses, situándolo en un lugar muy bien iluminado pero evitando la exposición directa al sol.
Plagas:
Cochinilla, Araña roja, Mosca blanca.
Enfermedades:
Manchas en las hojas, especialmente antracnosis y alternaria.
jueves, 4 de septiembre de 2008
Labores de Septiembre
Vigilaremos el riego, sobre todo, de aquellos bonsai trasplantados.
Podemos empezar a abonar con normalidad los bonsai en formación, pero habrá que empezar cuando comience la brotación después del trasplante, si es que han sido trasplantado o piensas hacerlo.
Realizar un tratamiento preventivo con un insecticida especifico contra pulgones y cochinillas en los bonsai susceptibles a estos insectos.
Si el tratamiento ya es curativo, éste debe repetirse hasta tres veces con intervalos de 10 días.
Operaciones
Acabar de podar, alambrar y trasplantar los árboles de hoja caduca.
Seguir podando, alambrando y trasplantar las persistentes de hoja ancha y coníferas.
En las coníferas la señal del momento idóneo para el trasplante nos vendrá indicado por el inicio de su actividad de copa.
No es el mejor momento para
Abonar los bonsai en face de refinamiento.
Es preferible que broten con sus propias reservas: así su brotación será más uniforme y fina.
Frenar el crecimiento de los bonsai en formación.
No deberíamos suprimir elementos como ramas, brotes, hojas, etc., en aquellas ramas o troncos que queremos engrosar.
Este mismo criterio servirá para recuperar un sitema radicular debilitado.
